Internet ha acelerado considerablemente la actividad de las empresas. En todos los sectores por igual, las empresas siguen desplegando un sinfín de aplicaciones Web destinadas a automatizar sus procesos, generar más ingresos y reducir costes.
No obstante, Internet se ha convertido también en el canal predilecto de una nueva generación de ataques que apunta directamente a las aplicaciones, las transacciones sensibles y los datos confidenciales de las empresas. En la actualidad, la seguridad de las aplicaciones es una de las prioridades más acuciantes de los equipos responsables de las infraestructuras de Internet, extranet o intranet.
Las soluciones de seguridad tradicionales no están preparadas para detectar y bloquear estos ataques destinados a la capa aplicativa. El estudio CSI/FBI lo demuestra: aunque un 99% de las empresas cuenta con cortafuegos y antivirus, la mayoría de ellas ha registrado incidentes graves en sus sitios Web.
Los WAF (cortafuegos de aplicaciones Web) son en estos momentos la única solución que permite verificar la pertinencia de los mensajes que se transmiten entre aplicaciones Web y bloquear los intentos por interferir en su funcionamiento normal.
Con la gama de cortafuegos de aplicaciones de Deny All, las empresas pueden ampliar su perímetro de seguridad más allá de la red. En realidad, lo que Deny All propone es un nuevo enfoque en materia de seguridad que garantiza la protección íntegra contra los riesgos relacionados con la apertura de sus aplicaciones.
Las soluciones Deny All (rWeb, sProxy, rFTP) aplican un filtro proactivo delante de las aplicaciones que les permite detectar y bloquear los ataques dirigidos a la capa aplicativa incluso antes de que hayan penetrado en los sistemas internos de la empresa.
Se basan en la optimización de una tecnología contrastada y no han dejado de evolucionar para adaptarse a las nuevas necesidades que van surgiendo:
• afrontar ataques cada día más numerosos y sofisticados,
• mejorar el rendimiento y la disponibilidad de las infraestructuras Web, cada vez más solicitadas,
• simplificar la gestión del universo de aplicaciones protegido.
Actualmente, Deny All comercializa su gama de cortafuegos de aplicaciones en todo el mundo y protege más de 10.000 aplicaciones Web en Francia, Europa, Estados Unidos, Sudamérica y Asia, en todos los sectores (banca y seguros, industria, sector público, comercio electrónico, salud, hosting, servicios, etc.).
Principales beneficios cosechados por los clientes de Deny All
Un entorno Web de confianza
Protección contra los riesgos asociados a las manipulaciones de aplicaciones Web: robos de identidad, filtraciones de información confidencial, fraude en operaciones financieras o deterioro de la imagen de la marca.
Reducción de costes relacionados con incidentes en las aplicaciones y los servicios Web
• Eliminación de las interrupciones del servicio
• Reducción de costes relacionados con las operaciones de aplicación de revisiones (patches)
• Reducción de costes de evaluación del código de las aplicaciones
Entorno Web con gran rendimiento
• Calidad de servicio para los usuarios Web
• Optimización de la capacidad de procesamiento de la infraestructura
Simplificación de la arquitectura y la gestión de la seguridad
• Ubicación de las aplicaciones más próximas a la red interna
• Simplificación de las actualizaciones y la apertura de nuevos servicios a Internet
• Delegación de los procesos de seguridad